EXP. N° 01278-09




REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
TRIBUNAL DE PROTECCION DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES
CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA
CORTE SUPERIOR
SALA DE APELACION


JUEZ PONENTE: OLGA M. RUIZ AGUIRRE


Se recibe en esta alzada y se le da entrada en fecha 9 de febrero de 2009, a expediente que contiene actuaciones de recurso de apelación ejercido por la parte actora contra sentencia de fecha 30 de octubre de 2008, dictada por la Sala de Juicio del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, a cargo del Juez Unipersonal N° 1 con sede en Maracaibo, en juicio de privación de patria potestad incoado por la ciudadana MILDRED MINDALY MINDIOLA, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° 15.841.867, domiciliada en el municipio Maracaibo del estado Zulia, actuando a favor de su pequeña hija, asistida por la Defensora Pública Novena designada para el Sistema de Protección del Niño y del Adolescente, adscrita a la Unidad de Defensa Pública del estado Zulia, contra el ciudadano GEOVANI ALBERTO GONZALEZ CORVO, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° 12.212.802, del mismo domicilio, representado por el abogado Douglas Escola, inscrito en el I.P.S.A. bajo el N° 116.452.

En fecha 11 de febrero de 2009 se designó ponente a quien con tal carácter suscribe el presente fallo, y estando dentro de su oportunidad legal se procede a decidir en los siguientes términos:

I

Se somete a la revisión de esta Corte Superior, recurso de apelación interpuesto por la ciudadana MILDRED MINDALY MINDIOLA, asistida por la abogada Liz Godoy Quintero en su carácter de Defensora Pública Novena designada para el Sistema de Protección del Niño y del Adolescente, adscrita a la Unidad de Defensa Pública del estado Zulia, contra la sentencia dictada en fecha 30 de octubre de 2008 por la Sala de Juicio del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de esta misma Circunscripción Judicial, en juicio de privación de patria potestad mediante la cual declaró:

SIN LUGAR la demanda de PRIVACION DE PATRIA POTESTAD, incoada por la ciudadana Mildred Mindaly Mindiola, en contra del ciudadano Geovani Alberto González Corvo, en relación a la niña NOMBRE OMITIDO, ya identificados. Queda por ende la Patria Potestad de la referida niña ejercida conjuntamente por los ciudadanos Geovani Alberto González Corvo y Mildred Mindaly Mindiola, conforme lo dispuesto en el artículo 350 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.

Se condena en costas a la demandante, ciudadana Mildred Mindaly Mindiola, por haber sido vencida en el presente proceso, de conformidad con el artículo 274 del Código de Procedimiento Civil.

Recibido el expediente ante esta alzada se le dio el curso legal, en su tramitación luego de designada la ponente, se dictó auto fijando oportunidad para la formalización del recurso de apelación, señalando oportunidad para celebrar la audiencia oral del referido acto procesal, como se desprende del auto de fecha 18 de febrero de 2009 que cursa al folio 332; consta que llegado el día y la hora para su celebración el Alguacil de esta Corte Superior hizo el anuncio de Ley a las puertas del despacho, sin que hubiera comparecido la parte apelante a formalizar su recurso, por lo que se declaró desierto el acto.

La Corte para decidir observa:

El artículo 489 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, dispone lo siguiente:

La Corte Superior del Tribunal de Protección del Niño y del Adolescente fijará, dentro de los cinco días siguientes al recibo del expediente, una oportunidad para la formalización del recurso.

El día y hora señalados, el apelante deberá formalizar oralmente el recurso ante la Sala de apelaciones, con indicación precisa del o de los puntos de la sentencia con los cuales no está conforme y las razones en las cuales se funda. Si la parte contraria asiste, se le oirá. La sentencia deberá pronunciarse dentro de los diez días siguientes.

Sobre la precitada norma, la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia N° 154 de fecha 13 de marzo de 2003, ratificada en fecha 13 de febrero de 2006 en expediente N° RC-AA60-S-2005-1179, estableció que es menester, una vez fijada la oportunidad, formalizar el recurso por ante el Juzgado Superior, con indicación precisa de los puntos y las razones sobre las cuales no está conforme con la sentencia dictada, al señalar lo siguiente:

(…) el apelante deberá formalizar oralmente el recurso con precisión del o de los puntos de la sentencia con los cuales no está conforme y las razones en las cuales se funda. La Ley impone al apelante una carga, no un deber, o una obligación, o un derecho. La carga impuesta por la ley tiene que ser cumplida para que el acto al cual se refiera sea eficaz. Pero, además, el artículo 489 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, emplea el término formalizar, que en el lenguaje jurídico debe entenderse como la necesidad de revestir un acto con determinados requisitos legales. Tales requisitos son, en este caso, precisar el o los puntos de la sentencia con los cuales no está conforme y las razones en las cuales se funda.

La omisión de tal formalidad, o la defectuosa formalización, deben ser interpretadas por el juez de alzada como desistimiento de la apelación por falta de precisión de los puntos de la sentencia apelada sobre los cuales debe pronunciarse, es decir, cuál es el thema decidendum. Lo dispuesto por la ley respecto a la formalización, es consecuencia del principio dispositivo que atribuye a las partes la carga de fijar los límites de la controversia. En consecuencia, el apelante ante la Corte Superior del Tribunal de Protección del Niño y del Adolescente, no solo tendrá que cumplir con la carga de precisar el o los puntos de la sentencia apelada con los cuales no está conforme, sino que además, deberá señalar las razones o fundamentos de su inconformidad, so pena de considerar –se insiste- desistido el recurso, pues al ser una carga, la parte tiene que realizar en su propio interés la conducta ordenada por la norma, de lo contrario, sufrirá las consecuencias perjudiciales que su incumplimiento acarrea.

En el presente caso se observa, que el a quo dictó sentencia declarando sin lugar la demanda de privación de patria potestad incoada por la progenitora de la niña de autos, de ella ejerció recurso de apelación la actora; recibido el expediente en esta superioridad se le dio entrada, se designó ponente y, mediante auto de fecha 18 de febrero de 2009, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 489 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, se fijó el acto de formalización para el quinto (5to.) día de despacho siguiente, a las diez de la mañana (10:00 a.m.).

Figura en autos que llegado el día y hora fijado, anunciado el acto a las puertas del tribunal por el Alguacil de la Sala de Apelación, se dejó constancia en actas que la parte apelante no compareció a la celebración de la audiencia oral de formalización del recurso ejercido, por lo cual se declaró desierto el acto.

Consta que el mismo día de la formalización, siendo las dos y treinta minutos de la tarde, compareció ante esta Sala de Apelación la Defensora Pública Novena Especializada designada para el Sistema de Protección del Niño y del Adolescente, y consignó escrito ante la secretaría de esta Corte Superior, en el que manifiesta que estando dentro de la oportunidad legal para presentar la formalización del recurso de apelación, lo hace en ese acto bajo la argumentación de que la privación de la patria potestad no debe ser permanente, por lo que solicita que el demandado sea privado de manera temporal.

Como se aprecia del referido escrito, la Defensora Pública actuante no se ha percatado aún que la formalización del recurso de apelación debe realizarse oralmente; que esta Sala de Apelación en cumplimiento a lo previsto en el artículo 489 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, dentro del lapso legal establecido en dicha norma fija oportunamente día y hora para llevar a efecto la audiencia oral de formalización de recursos de apelación de sentencias con carácter de definitivas; tampoco se percató la defensa que el acto de formalización había sido declarado desierto ese mismo día por haber concluido su oportunidad sin la comparecencia de la recurrente, a las diez y diez minutos de la mañana, según consta en acta de fecha dos de marzo de 2009; por lo cual el referido escrito presentado por la Defensora Pública se tiene como no interpuesto de conformidad con lo previsto en la mencionada norma. Así se declara.

En consecuencia, es evidente que la recurrente al no asistir el día y hora fijada a formalizar el recurso de apelación ejercido, no manifestó su interés en la revisión del fallo proferido por la Primera Instancia, ya que no compareció a la audiencia oral de formalización a expresar los puntos de la sentencia proferida con los cuales no estaba conforme, de igual modo, las razones en las cuales fundó su recurso. Subsumida su conducta en el incumplimiento a lo establecido en el artículo 489 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, trae como consecuencia, las circunstancias que determinan la declaratoria de desistimiento del recurso de apelación, por ser de impretermitible cumplimiento la carga que tiene la apelante de señalar expresamente en la oportunidad fijada, los puntos del fallo recurrido con los cuales no está conforme y cuya revisión pretende sea el tema a decidir ante esta alzada. En virtud de ello, se concluye que dicho incumplimiento genera la ausencia de precisión de los puntos de la sentencia sobre los cuales debería pronunciarse esta alzada, y su falta se traduce en el desistimiento del recurso de apelación interpuesto contra la sentencia de fecha treinta de octubre de 2008, dictada por el Juez Unipersonal N° 1 de la Sala de Juicio del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, con sede en Maracaibo. Así se declara.

II

Por los fundamentos expuestos, esta Sala de Apelación de la CORTE SUPERIOR DEL TRIBUNAL DE PROTECCION DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, DECLARA DESISTIDO el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante contra la sentencia de fecha treinta de octubre de 2008, dictada por el Juez Unipersonal N° 1 de la Sala de Juicio del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, con sede en Maracaibo, mediante la cual declaró Sin Lugar la demanda en el juicio de Privación de Patria Potestad propuesta por la ciudadana MILDRED MINDALY MINDIOLA, contra el ciudadano GEOVANI ALBERTO GONZALEZ CORVO, en beneficio de hija común.

PUBLIQUESE Y REGISTRESE.


Déjese copia certificada para el archivo del Tribunal.

Dada, sellada y firmada en la Sala de Despacho de la Corte Superior del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, ubicado en la avenida 4 (Bella Vista), en la planta baja del Edificio “Arauca”, sede del Poder Judicial, en Maracaibo, a los diecisiete (17) días del mes de marzo de dos mil nueve (2009). AÑOS: 198° de la Independencia y 150° de la Federación.

Juez Presidente,

CONSUELO TROCONIS MARTÍNEZ

Jueces Profesionales,

OLGA RUIZ AGUIRRE BEATRIZ BASTIDAS RAGGIO
Ponente
Secretaria,

KARELIS MOLERO GARCÍA

En la misma fecha se publicó el fallo anterior y quedó registrado el fallo anterior bajo el No. “24” en el Libro de Sentencias Interlocutorias llevado por esta Corte Superior en el presente año dos mil nueve (2009). La Secretaria,

Exp. No. 01278-09./P. 13-09
ORA.